Emprendedores y EFQM

30 MayoNoticias Club Excelencia en gestión


Emprendedores y EFQM (o el “Emprendedor
Excelente”)

Este no es un artículo dedicado al emprendedor en épocas de crisis, porque estaría faltando a la verdad (el emprendedor se crea en épocas de bonanza y se optimiza en tiempos de crisis). Tampoco es un artículo que se centre en una figura jurídica concreta del emprendedor y un régimen asociativo específico a la Seguridad Social, es decir, no os voy a hablar de un caso muy concreto de emprendedor que es el “autónomo”.

Os voy a hablar del “Emprendedor Excelente”, es decir aquel que surge de la unión entre la capacidad emprendedora y EFQM, de modo que, parafraseando el propio Modelo, “en la práctica el emprendedor excelente…”:

- Tiene identificados sus grupos de interés más relevantes y recoge y entiende sus necesidades y expectativas, a las que da traslado a sus proyectos.
- Tiene definido el carácter de emprendedor como su razón de ser (su Misión) y sabe dónde quiere situarse, él mismo y las organizaciones con las que colabora, en un horizonte temporal de medio y largo plazo (su Visión).
- Entre sus Valores destacan: orientación al logro de resultados equilibrados para todos sus grupos de interés; orientación al cliente (añadiéndole valor); liderazgo con visión, inspiración e integridad; optimización de competencias y habilidades (para alcanzar el éxito); gestionarse por procesos; creatividad e innovación; desarrollo de alianzas; responsabilidad social amplia y, todo ello, aliñado con una gran capacidad de aprendizaje en el sentido más amplio de la palabra (ser, poder, querer).
- Sabe cómo identificar los Factores Críticos de su Éxito (o Factores Clave) en cada momento para conseguir su Visión y la de sus empresas, por lo que es fácil confiar en él y dejarle que asuma y desarrolle sus Proyectos.
- Tiene identificadas sus Fortalezas (que pone al servicio de su empresa) y sus Debilidades (a las que aplican Planes de Acción para minimizarlas o hacerlas desaparecer).
- Sabe cómo identificar Amenazas y Oportunidades en el entorno externo, por lo que pone sistemáticamente a disposición de su empresa una ventaja competitiva de un alto potencial.
- Utiliza toda la información anterior (y mucha más) como entrada a su proceso de planificación estratégica para lograr, como salida, una potente planificación estratégica en la recoge estrategias centradas en cada uno de sus grupos de interés más relevantes y es capaz de objetivos a los que da desarrollo a través de planes de acción.
- Fija resultados fiables, precisos y adecuados para cada línea de Visión a través de sus objetivos estratégicos. Estos resultados son tanto cualitativos, como cuantitativos y tanto de percepción (qué opinan los distintos grupos de interés) como de rendimiento (miden lo que están haciendo para alcanzar dicha percepción). Siempre se rodean de dos compañeras inseparables: Srta. y Sra. Eficacia y Eficiencia.
- Domina la técnica de llevar sus estrategias a sus procesos y analiza sus resultados a través de indicadores realistas que le permiten saber si tiene éxito, introduciendo mejoras de manera sistemática.
- Y se diferencia de otro tipo de sujetos en que aplica continuamente la lógica REDER: fijar Resultados, definir Enfoques, desarrollar Despliegues y Evaluar y Revisar continuamente para introducir mejoras e innovaciones. Ni que decir tiene que utiliza la creatividad en niveles inalcanzables para el común de los humanos.

Esto hace que pensemos en el emprendedor no como un “artista”, sino como un “científico” que cuenta con un método para el desarrollo de su capacidad emprendedora y que no importa dónde la aplique (lugar, sector económico, tipo de organización…), ni para quién (para sí mismo, para otra organización…), ni bajo qué personalidad (autónomo, intraemprendedor…).

Durante los últimos años he estado prestando asistencia técnica a empresas, entrenando a su personal en lo que podríamos llamar “Emprendizaje basado en EFQM”, y he sido capaz de obtener unos resultados excelentes. Es por ello que os animo desde estas líneas a experimentarlo en vuestras propias organizaciones pues, si os dejáis llevar por la música del emprendedor, lograréis funcionar con el virtuosismo de una orquesta de jazz, en la que cada músico da lo mejor de sí mismo y el rendimiento operativo y la rentabilidad estratégica que obtendréis serán muy altos.

Y si ya contáis con uno entre vosotros, no lo dejéis escapar o entenderéis perfectamente lo que Sabina nos quería decir cuando aseguraba que “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió…”

Ana Fernández Mera
Licenciataria EFQM
www.lideria.biz



 

 

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