Evaluar el presente para cambiar el futuro

12 AbrilNoticias Club Excelencia en gestión

Evaluar el presente para cambiar el futuro

El análisis de las empresas se realiza para evaluar su historia, su situación actual y las perspectivas de futuro, con el fin de poder tomar decisiones adecuadas en relación con la empresa. Un control completo de la misma, así como una comparación con otros grupos de interés, no sólo interesa a los directivos, sino también a cualquier organización que tenga relaciones con la misma.

Conocer mejor a la empresa, siempre ayudará a alcanzar mejor los objetivos. Y es precisamente por este motivo, que cualquier organización, tamaño, estructura o estadio de madurez, necesita un sistema de gestión apropiado  para tener éxito,  pues sólo así, serán capaces de estimular la búsqueda de soluciones y trazar estrategias que fortalezcan los puntos débiles que puedan ser amenazas de cara al futuro, al tiempo que  potencian los puntos fuertes .

Un modelo de gestión por objetivos adecuado, facilita la realización de análisis causa – efecto de la problemática interna y externa de la empresa, a partir de la cual, poder formular más fácilmente las recomendaciones que pueden dar solución a las principales debilidades o amenazas e impacto en nuestros grupos de interés internos y externos.

Un aspecto importante de este enfoque es poder determinar el por qué y el cómo de las cosas que se hacen, es decir poder cuantificar no sólo a través del ‘retrovisor’ la operativa de la organización, sino también su tendencia y proyección en el mercado. Conseguirlo, exige tener control de aspectos relaciones con la operativa diaria de la empresa, principalmente sobre ejes de gobierno, el control de los procesos internos de gestión,  la gestión de clientes y el adecuado control y administración de todos los recursos de la organización, siempre buscando como meta  incrementar la creación de valor en el entorno, mediante el aumento  del beneficio a través de procesos/servicios más innovadores que han supuesto una eficiencia en costes y activos.

Este modelo, debe tener una serie de características  para que funcione adecuadamente, como orientación a resultados, orientación al cliente, liderazgo, constancia en el seguimiento y control de los objetivos, desarrollo e implicación en las personas para poder llevar a cabo una proceso de análisis o enfoque y revisión. Esta última funcionalidad facilitará a la organización estar en un proceso de aprendizaje continuo, que, inexorablemente, lleva aparejado  un proceso de innovación y mejora continua.

Un ámbito al que se debe prestar mucha atención, es el saber quién es el responsable de gestionar los resultados y con qué periodicidad se revisan, así como el grado de implicación, formación, conocimiento del sector y la disposición de habilidades directivas, entre otras, de las personas encargadas de desplegar las acciones correctoras, ya que de su adecuada comprensión dependerá el éxito en la consecución y determinación de los retos identificados.

Cuando se habla de empleados en una gestión por objetivos, su involucración en la consecución de los objetivos de la organización es imprescindible. Empleados con capacidad de cambio, que  puedan aportar acciones innovadoras, y que permitan gestionar la organización por pull y no por push. Se trata de buscar en la organización personas que ayuden, cuiden, diseñen, narren e impulsen a incorporar métodos y técnicas que impregnen a las empresas de un espíritu de evolución creativa y realista del entorno, al tiempo que lo hacen atractivo al resto de empleados.
La gran mayoría de las veces,  los negocios con éxitos incluyen un modelo de desarrollo estratégico innovador y novedoso en el tejido de sus operaciones, y son soportados por  un modelo de gestión que les facilita el poder revisar, evaluar y medir de forma continua su evolución.

Por todo ello, el marco de planificación que debemos plasmar debe ajustar la consecución de objetivos y la evolución de los mismos a través del control presupuestario, vinculado en todo momento con el seguimiento y control de los proyectos en curso, sea cual sea su naturaleza y fuentes de financiación. Aparte, nuestro enfoque va asociado a un modelo de control que velará por gestionar el desarrollo estratégico y, la evaluación permanente de los gastos internos asociados a mejoras potenciales, desde el marco de las perspectivas que pretenden integrar y unificar conceptos, actuaciones y sin olvidar la comparativa referencial de todos nuestros grupos de interés o alianzas.

Por todo lo explicado es importante y necesario  emprender un proceso de revisión del modelo EFQM, así como la realización de un road map que posicione a la organización centro de referencia como modelo de gestión excelente, disponiendo de un modelo claro a nivel de liderazgo, estrategia, gestión de recursos, gestión de personas y en el despliegue eficiente de todos sus procesos.

Alfonso Ramos

Director de Seidor Estrategias

 

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