Participa del diálogo con tus reflexiones

06 NoviembreNoticias Club Excelencia en gestión


Participa del diálogo con tus reflexiones

Hace algunos días he publicado un artículo (ver Visión Asesoría y Diagnóstico, Rincón del Asesor) cuyo “sugerente” título era “Emprendedores y EFQM (o el “Emprendedor Excelente”)”.

Para hacer la tribuna más visual me voy a basar en un texto bellísimo de Mario Benedetti y que yo siempre utilizo cuando trabajo proyectos con “emprendedores excelentes”, porque define el perfil del mismo y porque es un sano ejercicio unir cultura y gestión empresarial. Se trata de la “Gente que me gusta”.

Os dejo que disfrutéis del texto “La gente que me gusta” para que cada cual saque sus propias conclusiones respecto a la figura del “emprendedor excelente” uniéndolo a todos los comentarios que podáis ir haciendo al hilo del artículo y que he querido recoger en esta tribuna:
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. (Para leer el poema completo pincha aquí)

En él os hablaba del “Emprendedor Excelente” como aquella persona que surge de la unión entre la capacidad emprendedora y la metodología de gestión que propone el Modelo EFQM, de modo que, de tal mezcla resulta el emprendedor “científico”  que es aquel que cuenta con un método eficiente, a través del cual, desarrollar su capacidad emprendedora sin importar dónde la aplique (lugar, sector económico, tipo de organización…), ni para quién (para sí mismo, para otra organización…), ni bajo qué personalidad (autónomo, intraemprendedor…).

Este artículo dio lugar a una serie de comentarios que avivaban el debate y enriquecieron muchísimo su contenido. Quiero agradecer a todos los que habéis participado en él por vuestras aportaciones y derivado de ello es por lo que abro esta tribuna en la que recojo vuestras reflexiones.

Seguro que Jose Manuel (uno de las primeras personas en aportar sus comentarios) se ve reflejado en el poema, porque en la “Gente que me gusta” aparecen personas emprendedoras con visión de futuro, por cuyas mentes pasan grandes cosas que hacen avanzar a la empresa. Añado de mi experiencia personal y profesional, que cuando un emprendedor aporta algo nuevo, en un entorno no muy propicio todavía para él, y escucha a su alrededor algo así como “eso que planteas es una locura” u oye críticas o ve sonrisas forzadas… es que seguro que es una gran idea.  Porque como yo le decía a Sergio García (otra de las personas que han aportado a mi artículo su experiencia profesional) cada “cosa a su tiempo” e igual que un emprendedor excelente ha de ir paso a paso en el desarrollo de su capacidad emprendedora, también hemos de ir facilitando poco a poco el que las organizaciones vayan adquiriendo niveles de madurez que les permitan crear un clima propicio para detectar, valorar y  aprovechar a sus emprendedores al 100%.

Del otro lado, es cierto que nos podremos encontrar con organizaciones que nunca maduren en este sentido. En esa situación, el emprendedor, para seguir siendo excelente y no llegar a la categoría de “frustrado”, debe de tomar sus propias decisiones (aunque duelan) y, en función de sus grupos de interés, del entorno externo de cada momento y de su estrategia, debe ir definiendo las tácticas más adecuadas para su éxito.

En la “Gente que  me gusta”, Paco Corma (que también ha aportado sus experiencias) podrá reafirmarse en la utilidad que tiene para los emprendedores que asisten a conferencias, charlas y ponencias el que se aborde el Modelo como una herramienta de trabajo, alejada totalmente de burocracias y de estándares operativos encorsetados y rígidos. Al contrario, EFQM como herramienta de trabajo debe dar al emprendedor la flexibilidad, la confianza, el aprendizaje y la posibilidad de incluir mejoras e innovación en los proyectos que propongan y, posteriormente, piloten.

Cuando trabajamos con emprendedores excelentes, es factor crítico de éxito desarrollar nuestra capacidad para detectarlos. Otro factor clave es darles las herramientas necesarias para que se desarrollen profesionalmente y  desarrollen sus proyectos. Con ambos conceptos, estaremos no sólo “cociendo” nuestro éxito como empresa, sino que “enriqueceremos” a nuestro equipo, su sentimiento de pertenencia y la imagen que venderemos fuera. No en vano, uno de los Conceptos Fundamentales del Modelo EFQM (actualizado a la nueva versión 2013) es “Alcanzar el éxito mediante el talento de las personas” y en él se recoge la necesidad de captar, atraer, desarrollar y retener el talento en las organizaciones. Es decir, necesitamos muchas personas que “estén fuera de la caja” (según la expresión de uno de los participantes en el debate) y otras tantas capaces de detectarlos.

Ana Fernández Mera
Licenciataria EFQM
www.lideria.biz
@Lideria_Solfer



 

 

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